El lenguaje es una herramienta maravillosa y poderosa; nos permite transmitir sentimientos, pensamientos, emociones o conocimientos. Esta transmisión se lleva a cabo a través de la comunicación, la cual a su vez puede ser oral o escrita. Si pensamos en la comunicación oral, de cierto modo, existe mayor libertad para equivocarnos porque no nos detenemos tanto a reflexionar cada palabra y podemos corregir nuestros errores al momento. Sin embargo, cuando escribimos es diferente y esto puede ocasionar que cometamos errores que obstaculicen la comprensión del mensaje. Hoy te voy a contar sobre los vicios del lenguaje.
Los vicios del lenguaje son formas de construcción o uso del vocabulario que pueden dificultar la interpretación correcta de un mensaje. Cabe aclarar que estos vicios se cometen tanto en la comunicación oral como la comunicación escrita. Algunos incluso son graciosos, ya llegaremos a ellos.
Es importante que tengas cuidado ya que los vicios del lenguaje pueden provocar ambigüedad en la interpretación del mensaje. Esto es algo serio; imagina que trabajas en un contexto legal y que por desconocimiento de este tema tu escrito se interpretó de tal manera que perjudicó a un inocente. Esto puede suceder en cualquier otro contexto laboral o personal. De ahí la necesidad de conocerlos y, si es necesario, evitarlos. ¿Comenzamos?
Dequeísmos
¿Alguna vez has escuchado o leído a alguien decir una frase como la siguiente?: «Le dije de que no pude llegar a tiempo porque mi perrito no dejaba de jugar». Este vicio del lenguaje se conoce como dequeísmo y es el uso inadecuado de la preposición de delante de la conjunción que. Es muy común y mucha gente no sabe que es un error. Si tú también has cometido un dequeísmo y no tienes idea de cómo evitarlo te dejo este truco: transforma el enunciado dudoso en uno interrogativo. Si la pregunta necesita comenzar con la preposición de, esta ha de mantenerse en el enunciado.
Ejemplos:
Enunciado dudoso: Le dije de que no pude llegar a tiempo porque mi perrito no dejaba de jugar.
Enuniciado interrogativo: ¿De qué le dije?
Enunciado correcto: Le dije que no pude llegar a tiempo porque mi perrito no dejaba de jugar.
En el caso anterior, incluir la preposición de es un error pues sale sobrando. Aquí tienes otro ejemplo:
Enunciado dudoso: Mi hermano me dijo de que nos verá en el cine a las tres.
Enunciado interrogativo: ¿De qué me dijo mi hermano?
Enunciado correcto: Mi hermano me dijo que nos verá en el cine a las tres.
Anfibología
¿Anfi qué? ¿Te preguntas si tiene que ver con los anfibios? La respuesta es no. Cometemos una anfibología cuando el orden en el que decimos o escribimos las palabras puede ser interpretado con doble sentido o de forma ambigua. Mira el siguiente ejemplo:
¿Notas algo raro? Esto es porque las niñas no son de charol, ¿verdad? Como este ejemplo podemos observar muchos más en publicidad. Incluso hay empresas que han utilizado este «recurso» para promocionar sus productos. Hace algunos años comenzó a circular un medicamento llamado Genoprazol para el tratamiento de la gastritis. Su eslogan publicitario decía así: «Genoprazol para la gastritis» (si lo conociste tal vez lo hayas leído con el tono de la canción). Bueno, tal vez no lo sabías pero estabas ante una anfibología porque esta frase podía interpretarse como un medicamento que detiene la gastritis o como un medicamento diseñado para la gastritis. ¿Ingenioso, verdad?
Pero no solamente las encontramos en publicidad. De hecho son más comunes de lo que crees. Cuando enuncias frases como: «Me encontré a mi amiga cuando iba con prisa» no queda claro si la que iba con prisa eras tú o tu amiga. O en este otro ejemplo: «Me comeré el pastel solo» que se presta a una doble interpretación, ¿te comerás el pastel en soledad? o ¿te comerás el pastel y nada más?
Recuerda revisar muy bien los enunciados que escribes para no caer en los vicios del lenguaje, en especial si estás en un contexto laboral y profesional. Te espero por aquí para la segunda parte de este tema, se va a poner todavía más interesante.
Nos leemos pronto.


Comentarios
Publicar un comentario